sábado, 26 de marzo de 2011

LECCIÓN PARA SIEMPRE

Llegué a casa  de mi trabajo, estaba cansado, aburrido y estresado, en el trabajo no me fue muy bien; subí directo a mi cuarto, sólo quería descansar, estaba cambiándome y mi esposa subió alterada y dijo:
-¡Debemos pagar la cuenta de la casa!-
Y yo le contesté en voz alta.
-Deja de reprocharme los pagos, que estoy bastante cansado de tanto trabajar. ¿No entiendes lo difícil que es conseguir dinero?... !!Deberías antes pensar en ayudarme¡¡.


Estaba enfurecido en ese instante, la grité y grité y todo empezó a salir mal, terminamos en un gran conflicto y Kate, mi esposa, llegó a tal punto de desespero que derramó un par de lágrimas en su rostro. Mi genio me hizo ver esto con poca importancia, y me acosté en la cama a dormir.
Al día siguiente mi esposa debía estar a las 4:00 A.M. en el aeropuerto, iba de visita a la casa de mi cuñada. En la mañana, entre sueños la escuché, y me llamaba:
-¡Andrés, Andrés!. Llévame al aeropuerto-


Abrí mis ojos y me sonrió. Seguía con mi resentimiento impulsivo entonces la miré mal, me volteé y seguí durmiendo sin decir una sola palabra. Escuché sus pasos y oí la puerta de la casa.


Desperté a las 6:00 A.M., era un día nublado y lluvioso; me sentía solitario, cansado, triste y culpable por lo que le había hecho a ella , esa no era la forma de hablar, no me debía desquitar con ella por un mal día. Era tarde para mi trabajo y tenía la junta mas importante del mes,pero no era veloz, estaba pensativo y salí muy tarde para mi trabajo, salí de afán y busqué un taxi , no pasaba ninguno, estaba empapado, helado y con los pies llenos de agua; el día concordaba con mi alma, al fin cogí transporte y llegué a mi trabajo. Mi jefe me pidió la renuncia por no estar a tiempo en esa junta internacional. Me sentía tan extraño y abrumado que me resigné y me fui para mi casa. Eran las 11:23 A.M. y una llamada cambió mi vida, esas palabras nunca las voy a olvidar:
-¿Hablo con Andrés Soto?-
-Si, si señora-
-¿Es usted el esposo de Kate Montes?-
-Sí, ¿En qué la puedo ayudar?-
-Un taxi con placas SCT315 en el que se encontraba su esposa y un taxista a las 10:41 horas tuvo fallas técnicas y cayó hacia un precipicio, lo lamentamos pero su esposa falleció en el accidente.-


En ese momento solté mi teléfono y caí despabilado al piso de mi sala, estaba lleno de lágrimas y con el corazón roto. No quería absolutamente nada, pensaba en lo que le dije y me sentía culpable de lo que paso, yo le había matado su corazón indirectamente, sólo quería morirme con ella. Mi corazón estaba hecho trizas, ella era todo para mi, mi entorno, mi alma, mi corazón, mi universo, mi mente y mi cuerpo; aún no lo creía, en el último momento en que la ví no la quise, no me di cuenta de su valor y del trato que le daba, ahora tengo que cambiar con mi familia y con las personas que me rodean...